jueves, 13 de febrero de 2014

Curación de contenidos en red

¿Curación en la red?
La palabra curación me provoca mucho ruido en el contexto de la red. Es un término que de entrada me traslada al ámbito clínico, inmediatamente la asocio como lo contrario de enfermedad. Quizá sí esté en lo cierto, dado que curación de contenido hace referencia de manera indirecta a la forma en que se enfrenta, se combate, o se pretende menguar la infoxicación, la infobesidad, la sobrecarga de información en la red. Umberto Eco alerta sobre este peligro.

En general, la curación de contenido se entiende como un proceso que implica sumergirse en la red para localizar, seleccionar, organizar y compartir información relevante en torno a un tema concreto, con la particularidad de adicionar valor a la información original. Adicionar una marca personal para hacerla atractiva y significativa. La curación va más allá de la mera selección o simplemente la distribución de información. En la curación es clave aportar comentarios y perspectivas que contribuyan a añadir valor al contenido final, así como proporcionar contexto a cada elemento. El valor agregado es justamente lo que hace que el contenido original sea más interesante y relevante para el consumidor.

Guallar y Leiva dicen que "content curation es el sistema llevado a cabo por un especialista para una organización a título personal, consistente en la búsqueda, selección, caracterización y difusión continua del contenido más relevante de diversas fuentes de información en la web sobre un tema (o temas) y ámbito (ámbitos) específicos, para una audiencia determinada".

En este vídeo, Community Manager explica en qué consiste esta "nueva" actividad, Content Curator, en red. 



Docente como curador de contenido
La curación de contenido debe convertirse en una habilidad, una competencia básica informacional de todo docente, en virtud de ser guía del aprendizaje en el aula. Los docentes pueden enseñar a los estudiantes las habilidades informáticas necesarias para que aprendan a buscar, organizar, dotar de valor y compartir información con la comunidad estudiantil, de conformidad con los tópicos de su interés, sin caer en las garras de la infoxicación.

Es obvio que el docente tiene que dominar el arte de la curación de contenido. En este oficio ya tiene antecedentes. Desde siempre el docente se ha desempeñado como un gran "selector" de información relevante para provocar intencionalmente en el alumno un aprendizaje significativo y útil. 

En la siguiente infografía se describe el proceso que sigue la curación de contenidos. Aprovecho para apuntar que Wikipedia afirma que una infografía "es una representación visual de los propios textos; en la que intervienen descripciones, narraciones o interpretaciones, presentadas de manera gráfica normalmente figurativa, que puede o no coincidir con grafismos abstractos y/o sonidos". Los diagramas, las gráficas, los mapas y desde luego, la narrativa incluidos en una infografía facilitan la comprensión de la temática y el contexto de la misma. David Álvarez describe cómo hacer una infografía en 10 pasos, además sugiere algunos servicios gratuitos para crear estos fantásticos gráficos. 

Enseñar a los alumnos a elaborar infografías reporta grandes beneficios en el proceso de aprendizaje. Elaborar una infografía ...
  1. Implica adentrarse en un proceso de aprendizaje.
  2. Permite desarrollar competencias cognitivas, de análisis, de evaluación, de selección, de organización, y de presentación de la información.
  3. Significa crear un producto didáctico con una marca personal.
  4. Facilita la comprensión de información compleja en poco tiempo.
Por otro lado, las infografías se pueden compartir fácilmente en la red, bajo el principio de compartir lo que se supone es bueno para una comunidad, en este caso, educativa. Después de haber diseñado mi primera infografía en red puedo afirmar que "si quieres aprender algo, diseña una infografía".




¿Curador de contenidos yo?
Si bien es cierto que en la infografía se ve fácil el proceso de curación de contenidos, en la realidad esto no es tan sencillo. Para acercarse al rol de curador de contenidos se requieren una serie de habilidades que es necesario desarrollar, obviamente con la práctica.
  1. Asumir una actitud propositiva y crítica durante la selección de contenidos relevantes.
  2. Conocer profundamente el tópico que se selecciona y se comparte en la red.
  3. Utilizar diversas herramientas de curación.
  4. Capacidad de síntesis para exponer las ideas relevantes.
  5. Aportar valor al contenido para garantizar un nivel alto de calidad.
  6. Monitorear de forma constante las fuentes de información y las personas referentes en torno a los tópicos de interés.
  7. Difundir el contenido a través de diferentes canales para la comunidad objetivo.
  8. Curar información implica en principio, consumir información.
En síntesis, un buen curador de contenido busca, selecciona, extrapola, organiza, formatea, enlaza, verifica, sugiere, profundiza, recomienda, publica, comparte, ... ¡Estoy lejos de ser un curador de contenidos!

Community Curator muestra una infografía sumamente ilustrativa sobre el proceso, paso a paso, de buenas prácticas para la curación de contenidos

Herramientas de curación
Además de ser un consumidor asiduo de contenidos, un curador tiene que organizar el caudal de información a través de herramientas que permitan su manejo ordenado, su análisis, el proceso de agregación de valor y su difusión en redes sociales. Adicionalmente, analizar y organizar la retroalimentación, es decir organizar el aprendizaje que surge de la recopilación posterior de comentarios y reacciones. 

El reto del curador de contenidos, sobre todo en el ámbito docente, es convertir el ciclo de gestión de la información en una parte integral de su propio trabajo, de tal manera que pueda reutilizar los beneficios derivados en cada una de las fases de la curación para diferentes tareas de aprendizaje.

Existe una amplia gama de herramientas que facilitan la curación de contenidos, pero, ¿para el ámbito educativo existen? Revisemos algunas.

  1. Scoop.it. Permite la curación de contenidos en un formato similar a una revista en línea. Además de atractivo, cuenta con un motor de sugerencias intuitivas.
  2. Blendspace. Ofrece espacios a docentes y alumnos para organizar materiales educativos.
  3. Educlipper. Es una plataforma educativa para explorar, compartir y aportar recursos sobre tópicos de interés.
  4. Learnist. Es considerada como una red de aprendizaje social, en el que se pueden ubicar textos, imágenes, vídeos, audios para aprender sobre ciertos temas.
  5. Mentormob. Esta plataforma permite crear listas de reproducción para el aprendizaje de temas concretos.


En la siguiente presentación, Clara Ávila nos muestra una gama de herramientas útiles para cada fase del proceso de curación de contenidos.


Content Curator from Clara Ávila Cantos


Referencias
  1. Community Curator. Buenas prácticas para la curación de contenidos: infografía
  2. Community Curator. Tres herramientas para curación de contenidos que quizá no conozcas
  3. Trece Bits. Seis técnicas para la curación de contenidos. Infografía. 
  4. El Caparazón. Social media. Content curator, Intermediario del conocimiento: nueva profesión para la web 3.0
  5. Oreste Social Media. Diseño y planificación en Content Curation: hilando fino
  6. Julian Marquina. El content curator o el profesional de la desinfoxicación

2 comentarios:

  1. Muchas gracias por tu post, podría tuitearse diciendo "Todo lo que siempre quisiste saber sobre la curación de contenidos y no te atreviste a preguntar" En 98 caracteres ;-) Y lo digo con toda mi admiración !Qué bien trabajado!

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  2. Muy buen trabajo, me gustó mucho tu cercanía al lector.

    Te comparto que "curador" deviene de "conservador" y ese era el que administraba las riquezas, joyas y obras de arte de los grandes monarcas y magnates.

    Otra raíz etimológica proviene de de la religión el "curador" su labor era conservar para la humanidad las imágenes de Dios y los santos

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